Eres tú quien rompe todos mi esquemas
la que arma jaleó, siempre dando guerra
tu llama es desierto y tu mi manantial.
Déjame beberte entonces a mi antojo
Eres tú el capricho que no me firma la paz.
Eres mi capricho , mi niño caprichoso,
déjame quemarme con tu amor en llamas.